Situado junto a la Basílica de Begoña y a pocos minutos del Casco Viejo de Bilbao, el Occidental Bilbao disfruta de una ubicación privilegiada que combina la tranquilidad de uno de los barrios con mayor tradición de la ciudad con la cercanía a sus principales atractivos culturales y turísticos. Su propuesta hotelera, orientada tanto al viajero de negocios como al de ocio, destaca por ofrecer unas instalaciones modernas, amplias y perfectamente adaptadas a las necesidades actuales.
El proyecto de interiorismo se desarrolló con el objetivo de consolidar una imagen contemporánea y funcional, creando espacios capaces de transmitir confort y elegancia desde el primer momento. La intervención buscó dotar al establecimiento de una identidad homogénea mediante una cuidada selección de materiales, mobiliario e iluminación, manteniendo un equilibrio entre diseño, comodidad y versatilidad en todas las áreas del hotel.
La recepción y las zonas comunes fueron concebidas como espacios abiertos y luminosos que facilitan la circulación y favorecen una experiencia acogedora para el huésped. La distribución del mobiliario, junto con la utilización de acabados de líneas actuales y una iluminación ambiental cuidadosamente integrada, genera una atmósfera relajada que acompaña tanto los momentos de descanso como la actividad diaria propia de un hotel de estas características.
Las habitaciones se diseñaron bajo criterios de amplitud, funcionalidad y bienestar. La decoración apuesta por una estética contemporánea en la que predominan los tonos neutros, los materiales cálidos y un mobiliario pensado para ofrecer el máximo confort durante cualquier tipo de estancia. Cada espacio ha sido concebido para proporcionar un ambiente tranquilo y equilibrado, combinando soluciones prácticas con una imagen elegante y actual.
Uno de los elementos diferenciadores del establecimiento es su completa zona de bienestar. El spa, la piscina climatizada y las áreas dedicadas al cuidado personal se integran dentro del proyecto interiorista como espacios destinados a la relajación, donde la iluminación, los materiales y la distribución contribuyen a crear una experiencia de desconexión acorde con el resto del hotel. A ello se suman las zonas exteriores con piscina y jardines, concebidas como una prolongación natural de los espacios interiores durante los meses de verano.
El hotel dispone además de diferentes salas para reuniones, congresos y celebraciones, diseñadas para adaptarse a una amplia variedad de eventos. La propuesta interiorista presta especial atención a la flexibilidad de estos espacios, incorporando soluciones que permiten diferentes configuraciones sin renunciar a la coherencia estética presente en el conjunto del establecimiento. Esta continuidad visual refuerza la identidad del hotel y garantiza una experiencia homogénea en todas sus instalaciones.
El resultado es un establecimiento que combina diseño contemporáneo, funcionalidad y bienestar en una de las zonas más representativas de Bilbao. El proyecto de interiorismo contribuye a potenciar las cualidades del Occidental Bilbao mediante espacios luminosos, elegantes y cuidadosamente concebidos para ofrecer una experiencia de alojamiento cómoda y de calidad.